martes, 9 de diciembre de 2008

Triste canción de despedida


Nunca he sido un canalla, a lo sumo caradura

que enfundado en esta armadura, va sumando batallas.


Dejé tu recuerdo guardado en el tercer cajón del olvido,

y hoy siento el vacío de ese cariño robado.


Y es que hay personas como tú que hacen del otoño primavera,

y que hoy no estés a mi vera, me tiene atormentado.


Quizás debí darme cuenta, quizás no eras para mí...

tampoco eras una santa cuando te conocí.


Lencería fina y carmín rosado para cenar,

un adiós y un no me olvides para desayunar.


Así pasaban los días y mi sentido también,

entre la cuarta y quinta planta de aquel burdel.


Ese último beso quisiera que quedara olvidado,

pero es que siempre he preferido a los hombres con futuro

... y a las mujeres con pasado.

4 comentarios:

yo mismo dijo...

genial. ¿sabes? es curioso. yo he escrito algo que tiene que ver con esto en mi blog... a veces me parece extraña la manera en que las personas estamos conectadas... es algo que ocurre a veces, ¿verdad?

un beso.

pAoLa* dijo...

He leido tu entrada y mi piel se ha erizado! me encanta. la verdad es que el anterior comentario tiene razón, las personas podemos llegar a conectarnos con otras de la manera mas extraña posible... besazos!!! cuanto tiempo sin pasarme por aqui, ahora le veré las entradas que me he perdido. besazos!!

soy la chica que te pregunto lo del i-pod para poner musica y videos que era nueva en esto, la verdad es que me esta gustando bastante, es una forma de desahogo, me gusta.

El Tigre de Mompracem dijo...

Precioso!
A las personas que hacen del otoño primavera no hay que mirarles el pasado!
Nos veremos por aquí!
Un saludo

La sonrisa de Hiperión dijo...

"Quizás debí darme cuenta, quizás no eras para mí... "

En este mundo de demonios y ángeles, aquí nadie sabe quien es quien, hasta que no demuetre lo contrario.
Saludos!